¿Que el botón de salto QUÉ? Bendito sea Arcade Game Studio y toda su prole, como esta pequeña maravilla freeware que ha creado Albert Socoró, con sus propias manos, sus propios chips azules, y su propio… bueno, con el programa de Bruneras. Un pequeño gran hallazgo con viaje de vuelta a nuestros ZX Spectrum, un saquete de mecánicas interesantes y un chiptunazo como una santísima catedral. Ampliar artículo

Dev++

febrero 10, 2014
¿Se acuerdan de Maximus Malone? Uno de los primeros visitantes de indie-o-rama, de hecho. Arrancaba nuestra loca aventura al mismo tiempo que la de Arcade Game Studio, y con gusto estudiamos hoy otra creación nacida de la poderosa herramienta de elaboración de arcades de Bruno R. Marcos. Pedimos un caluroso aplauso para Albert Socoró, creador y creativo independiente que comparte su experiencia con Arcade Game Studio, y la primera de sus, esperemos, muchas producciones. Ampliar artículo

Toni Martín

diciembre 14, 2012
«A principios de 1942, el gran estado imperial de Japón ha invadido y conquistado el sureste de Asia. Las fuerzas aliadas se han retirado o rendido frente a la armada japonesa… excepto un hombre. Maximus Malone»
Entre tales disquisiciones filosóficas da comienzo el arcade que Bruno R. Marcos ha cocinado a fuego alto gracias a su brillante editor de juegos, Arcade Game Studio. Hastiados de la invulnerabilidad, un Stallone o un Chuache de la época dejan paso a un soldado aparentemente sacado de la gran armada de Cannon Fodder (Sensible Software, 1994), con la salvedad de que en esta ocasión no descansará entre los caídos sin llevarse por delante a todo un ejército nipón.